Visitas.

Sabes que pienso en ti.

Sabes que pienso en ti.

22 de octubre de 2011

Capítulo 1.- Estamos de vuelta.

Abro un poco los ojos, espero a que se acostumbren a la luz y bostezo con ganas. Miro a mi alrededor, mis madre esta leyendo y mi padre escuchando música con sus cascos. Mi madre ve que me he despertado y me mira.

-Cariño, te quedaste dormida mientras escuchabas música, ya casi llegamos.-Sonríe, yo le respondo con otra sonrisa y miro hacia delante. ¿Qué donde estoy? En un avión, me mudé a la otra punta de España, y ahora estaba volviendo, y no tenía miedo a nada. Recuperé la memoria a mitad del segundo año que pasé allí, y después de un año y medio, estaba volviendo. A partir de la mitad del segundo año, cuando ya estaba curada, y no iba a olvidar nada más, no dejé de pensar en Alberto, Pedro, Gema, Sonia… Todos… Los echaba mucho de menos…

-El avión esta a punto de aterrizar, abróchense los cinturones, son las 7:23 de la tarde y hace 26 grados, gracias por volar con nosotros.-Dice una de las azafatas desde un megafono, yo automáticamente me agarro al asiento, me dan un poco de pánico los aviones, cierro los ojos, noto una mano rozando la mía y me sobresalto. Es mi madre.

-Tranquila cielo, que ya llegamos.-Sonríe para serenarme. Lo consigue. Respiro hondo y cierro otra vez los ojos. Empiezo a sentir cosquillas por la barriga, estamos bajando, aprieto mas mis manos, y luego río ante lo que hago. Pum, un golpe, ya hemos aterrizado, abro los ojos y respiro aliviada, luego sonrío y los pasajeros empiezan a aplaudir, me apunto y yo también aplaudo.
Ya podemos quitarnos los cinturones, me levanto y me estiro, veo a gente que llama a sus familiares, yo prefiero esperar, mama llama a mi abuela, y papa a algunos de sus hermanos. Yo saco mi BlackBerry y twiteo:
‘’De vuelta a casa, que ganas tenia’’
Guardo el móvil, cojo mi mochila y empiezo a andar. Vamos caminando por el aeropuerto y esperamos a las maletas.

-¿Qué? ¿Estás nerviosa?- Pregunta mi padre, sonríe y me da un suave golpe en el hombro.

-Sí... un poco... mucho…-Río y señalo hacia lo de las maletas.

-¡Papa! ¡Qué se van las maletas!-Río, mi padre y yo corremos a buscarlas. Empezamos a andar y llegamos a fuera del aeropuerto, no me lo puedo creer….

1 comentario: